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Reconstrucción

Edificio de época teodosiana de gran importancia arquitectónica, con el que el propietario del complejo pretendió mostrar su poder y prestigio, utilizando como modelos el de edificios públicos similares a los palacios de los gobernadores.
Fue utilizada como lugar de culto y enterramiento, según atestiguan los restos.

Se trata de una edificación construida con sillares de arenisca verdosa, en forma de paralelogramos y otros más reducidos de labra cuadrangular, enmarcados por gruesas verdugadas de ladrillos de tres y cuatro filas, todo cogido con mortero de cal y arena.

Exonartex.- De forma alargada, probablemente de una sola planta. Se hallaba en la entrada principal del edificio, a la que se accedía mediante uno o dos peldaños. Servía de vestíbulo de acogida. 
Corredor Porticado.- Flanqueado por dos pasillos y rodeado por dos hileras de doce columnas de mármol, en sus lados mayores, y sendos frontis con cuatro columnas en sus lados menores.
Cuerpo Central.- Era el cuerpo principal del conjunto, su fachada estaba realzada por un frontón sostenido por cuatro grandes columnas. Había un vestíbulo de acceso rematado en dos pequeñas exedras y una parte principal con planta de cruz griega.
Cuerpo Cuadrangular.- Adosado al resto del edificio. Construido en último lugar, alrededor de un pequeño patio descubierto, servía de acceso para el pequeño edificio cuadrilobulado.

 

Con el fin de procurar la conservación y mostrar la grandiosidad del edificio, se ha procedido al levantamiento o Anastilosis de las columnas del mismo. Como puede apreciarse, una de las columnas de la entrada es de mayor altura que la otra, diferencia que posiblemente se resolvió con un taco que salvaba el desnivel entre ambas y permitía colocar sobre ellas el dintel, perfectamente horizontal.
Por los datos obtenidos de las excavaciones, podemos afirmar que nos encontramos ante la iglesia cristiana más antigua de la Península, construida entre los años 383 y 388 d. c., momento de la muerte de su propietario Materno Cinegio.
 
Se trata, por tanto, de un edificio de gran importancia tanto como conjunto arquitectónico, como por su riqueza decorativa.
Las características arquitectónicas, la abundancia en la zona de enterramientos romanos y la proliferación de restos litúrgicos apuntan a que el fin al que fue destinada originariamente fuera el martirial.

 

Una de las tumbas encontradas en las excavaciones de la Basílica, con los restos de un cuerpo momificado.
Estos enterramientos se realizaron en el interior entre los siglos IV y XII d. c. y consistían en sarcófagos de mármol, granito y yeso, así como tumbas de laja y ladrillo.
En los siglos siguientes se depositaban en simples fosas en el exterior del edificio.
Posteriormente, se realizaron varias remodelaciones del monumento durante las épocas visigoda, y durante el periodo de dominación árabe (siglos VII-XI), el edificio continúa en pie, muestra de ello es la inscripción que se encuentra en una de las columnas, la existencia de alguno de los muros construidos en ese momento y los materiales.

 
Desde los siglos XI-XII la zona es conocida como Santa María de Batres, y sobre las ruinas de la primitiva basílica romana se asienta un monasterio de los Templarios.
En las relaciones de Felipe II (1576), Santa María de Batres aparece como ermita, puesto que solo queda en pie parte de la cabecera, en cuyo exterior se halla la necrópolis.
El interior de la Basílica se decoró con gran riqueza y diversidad: columnas de una pieza en varios tipos de mármol que rodeaban el patio del edificio, talladas en mármol phygium o pavonazzetto y portasanta o chium, de las canteras del emperador en Iscehisar, Afyon (Turquía) y Khíos (Grecia).
Formaban también parte de la decoración placas geométricas de mármol, pórfido rojo y serpentina verde, pinturas murales que cubrían techos y paredes, pavimentos de mármoles recortados de distintas formas geométricas u Opus Sectile y mosaicos de teselas vidriadas y pan de oro, que decoraban las bóvedas.
Son importantes los fragmentos de mobiliario litúrgico encontrados: pilas bautismales, crismones, cruces, placas decorativas, mesas de altar, etc...