El origen del nombre de nuestra comarca viene relacionado con la Puerta de Bisagra. Se suponía que esta bella puerta de Toledo se denominaba así porque era el acceso a esta zona de excelentes cultivos de cereales: los romanos la llamaban Vía Sacra; los árabes Bab Shara, "puerta del campo" y Bab Charca, "puerta de color bermejo", por el color rojizo de las tierras. Todas estas acepciones vienen a responder al mismo hecho, las inmejorables características del suelo de la Sagra para el cultivo.

 

La zona de La Sagra, por sus características naturales será un territorio privilegiado desde el punto de vista poblacional, con una gran proliferación de lugares una vez que fue definitivamente conjurado el peligro almorávide a partir del primer tercio del siglo XII. En la primera mitad del siglo XII encontramos referencias a Pantoja como población ya constituida que se confirmará hacia 1173 cuando se nos hable de ella como una alquería de la zona, si bien se nos presenta el problema de que aparecen citadas tres poblaciones, posiblemente distintas, con esta misma denominación en los documentos de los siglos XII y XIII.

Como fruto de la acción repobladora Magan, Cabañas y Pegina se recuperan como lugares poblados y la primera de éstas fue donada a la iglesia toledana en 1123.

Con mayor exactitud cronológica podemos hacer mención de Casarrubios del Monte desde 1124 y que se consolidará como lugar poblado a mediados del mismo siglo XII, favorecido por su ubicación cercana a la vía que conducía a Extremadura, lo que más tarde será el llamado Camino Real de Madrid a Extremadura. Asimismo también se puede señalar la formación de la Alameda de Tocenaque o Tocemaque, documentada hacia 1139 gracias a una escritura del ámbito mozárabe.

 

Con motivo de una donación realizada en 1143 protagonizada por la infanta Sancha a favor de la iglesia de Toledo, sumamos nuevos datos a nuestra información. El objeto de la donación es el lugar conocido como Mazarabedala o Mazaravedola o Mazaravedulla, en la ribera del Guadarrama (actual Mazarabeas despoblado en el término de Bargas). Este topónimo, según la opinión más generalizada, es una corrupción de Manzel Oveit A-llah que significa "el parador de Uvay Allah", lo que nos indica su clara relación con la red viaria del momento.

Igualmente significativa es la donación realizada el mismo año de 1143 por Alfonso VII, el Emperador, al arzobispo Raimundo y a la iglesia toledana además del castillo de Canales, del que ya hemos hablado, las aldeas de Recas, Borgelaver (Boadilla?), Ricachiol (Regachuelo), a la que también hemos hecho referencia, y Zedouin (en el término de Chozas de Canales). Si analizamos la etimología de la primera aldea, Recas, hallaremos una dato interesante para nuestra investigación. Este nombre deriva de una palabra árabe, cuya transcripción es rakab y su significado es "caravana, cabalgata, cortejo" y de aquí se originaría el término castellano "recua". Como vemos de nuevo la toponimia se relaciona estrechamente con la evidencia caminera de la población y su entorno viario. Otra acepción de su significado sería "las torres", pero éste último término es menos fiable.

 

De mediados del siglo XII tenemos noticias de la existencia de la alquería de Alcavin que es actualmente una dehesa dentro del término de Bargas, es decir, perteneciente a la jurisdicción de la ciudad de Toledo, y casi siempre en aquella época aparece asociado al lugar denominado El Palomar.

La alquería de Alameda (hoy conocido como Alameda de la Sagra) es un punto de referencia para ubicar una villa donada por Alfonso VII a Iñigo Adalil en 1151. Justo un año después se redacta la Carta puebla de la población de Balaguera integrada en el término de Illescas, posteriormente su posesión la detentó la Catedral de Toledo. Actualmente se trata de un despoblado ubicado a unos 5 kilómetros aproximadamente al Norte de Cedillo. De fecha más dudosa, si bien Francisco J. Hernández la data en 1152, es la mención de una viña en Fontalba u Hontalba (despoblado de Azaña hoy llamada también Numancia de la Sagra). Con idéntica duda en cuanto a la fecha Alfonso VII donó a la iglesia toledana la aldea de San Nicolás ubicada entre Renales y Pozuela que lindaba con tierras de Portillo y Aldea Vetula, Torrejón [de Maqueda] y Arcicóllar.

Formando parte del término de Illescas, figura ya en 1154 la alquería de Azaña o Aceña; si bien también puede aparecer su nombre con las siguientes variaciones: Fazaña, Senia, Sinia y Hazeña. Posteriormente hacia 1158 Sancho III, el Deseado, dona las cinco yugadas de tierra que comprende, a un almojarife judío llamado Boniuda.

 

Aunque sabemos con toda seguridad que la fundación de Illescas se remonta al período romano y asimismo está acreditada su continuidad en época musulmana, reforzamos su presencia en el pleno medievo con un documento de 1154 en el cual se menciona como aldea y sus términos lindaban con Casarrubio, Torrejon, Osenia, Valagera y Hodavela.

A partir de 1161 se dan continuas referencias a Onclelos u Oclelos (hoy en día Yunclillos) cuya etimología parece indicar la existencia de una "pequeña fuente" en torno a la cual se inició el poblamiento. A partir de esta fecha aparecerá de nuevo en diversos documentos confirmando de esta manera la continuidad de su poblamiento: en 1189, 1197, 1231, 1234, 1238, 1240, etc.

De indudable mozarabismo es la población que por estas fechas se conoció como Ocner, si bien también aparecerá mencionado en los documentos de los siglos XII y XIII, como Yunquer y bajo las grafías conocidas actualmente de Yuncler. De nuevo aparecerá mencionado en documentos mozárabes de 1179, 1197 y 1212.

El viñedo fue un factor económico de vital importancia en el poblamiento de estos lugares, en íntima conexión con esta idea es la noticia que nos llega procedente de 1179 de que las tierras de Bargas estaban por estas fechas cubiertas de viñedos.

De esta misma fecha es la primera referencia que tenemos de Borox (este topónimo hay que ponerlo en relación sin duda alguna con el término árabe borg -torre- del que ya hemos hablado). Sus noticias documentales se continuarán en 1191 y 1221. En éste último momento se nos habla de unas salinas o alijares situados entre Borox y Seseña, lugar también conocido a finales del siglo XII como Sesennia, Sesenie y Sesenia. Los primeros datos sobre esta población los encontramos hacia 1181 y 1182. También es ahora, 1181, cuando advertimos la existencia de la alquería de Yuncos en donde se da la circunstacia que aparece siempre relacionada con un poblado anterior, Palomeque o Palomequejo, que si bien siempre se le cita como anterior a la fundación de Yuncos, posteriormente se despobló sin duda en beneficio de éste último.

Interesante también resulta la donación realizada por Alfonso VIII en 1188 concediendo al arzobispo de Toledo don Gonzalo la "villa" de Esquivias. Como referencia para ubicar esta población el documento cita su proximidad a Ieles (o Yeles) e Illescas, ésta última bastante conocida como ya hemos señalado, no así Yeles pues es la primera vez que aparece mencionada. Este último lugar, pero bajo la denominación de Heles aparece mencionado también diez años después, en 1198, posteriormente se citará a Ieles en 1208 para señalar los términos de los concejos de Segovia, Madrid y Toledo.

Para finalizar con el estudio de las noticias sobre la poblaciones de La Sagra en el siglo XI, podemos indicar la existencia de la alquería de Pegines o Pesines indicada en una escritura mozárabe en 1198 y que la sitúa sobre el camino a Olias.

 

Para comprender mejor las relaciones y el desarrollo conjunto de la comarca, nos parece interesante incrustar aquí un resumen del documento publicado por Samuel Ruiz de Carmona:

 

PROPUESTA METODOLÓGICA PARA EL ESTUDIO DE LAS VÍAS MEDIEVALES II: APLICACIÓN EN LA SAGRA (TOLEDO).

 

Sector oriental.

 

Como resultado del análisis del mapa y del diagrama secuencial podemos señalar que Pantoja, desde el sector central, es la población que actúa como catalizadora o mejor dicho focalizadora de las vías pertenecientes al sector oriental. Aunque a primera vista el camino que de Dar El Chebel se dirige a Pantoja parece posterior al Pantoja - Añover, esta distribución posiblemente sea engañosa pues Pantoja posiblemente se localizó en un primer momento más al Este, a orillas del Arroyo Guatén.

En cuanto a Borox, son numerosas las vías que parten que enlazan otras poblaciones con Borox, destacando como principales características de las mismas su gran longitud y la claridad de su trazado. En primer lugar tenemos el camino que desde Pantoja llega Borox (vía nº 7), a la que se une la procedente de Alameda. Esta junto con la vía 11, procedente de Anoel (Añover del Tajo) y la 3 y 5 al Suroeste forman una especie de triángulo que enmarcan un nudo de comunicaciones. La aparición cuasi simultánea en la documentación de Anoel, en 1177, y Borox, 1179, nos hace pensar que efectivamente las circunstancias de su formación debieron ser similares y sus relaciones por lo tanto frecuentes de ahí su comunicación directa. Posteriormente se uniría a estas relaciones, posiblemente económicas, Alameda, si bien textualmente está mencionada con anterioridad, en 1151.

Al noreste del término de Añover se emplazaba el actual despoblado de Alondiga (vocablo derivado del árabe alfondega, esto es, "la posada") situado a menos de 3 kilómetros del Tajo en el camino que conduce desde su cauce a Alameda.

Dada la disposición de las vías 14 (Borox-Ieles) y 15 (Seseña-Azaña) y tras estudiar su trazado y continuidad hemos deducido que Esquivias nació en el cruce de las mismas, siendo por tanto su aparición a las poblaciones que unen ambas vías.

 

Sector central.

 

En primer lugar debemos mencionar la continuidad en el siglo XII desde época medieval de Olmos y Canales. Ambas fortalezas a pesar de tener una clara funcionalidad en época musulmana, carente de sentido para el período cristiano pues se crearon para obstaculizar las penetraciones norteñas por el Guadarrama hacia Toledo, se mantuvieron durante algún tiempo en actividad como lo demuestra el saqueo de Olmos por los almorávides en 1110, o la razzia realizada por los almohades de su campo en 1196, sin llegar a tomar la fortaleza. Pero precisamente a esta falta de funcionalidad desde finales del siglo XI, en parte debido a la pérdida de importancia de la vía al borrarse progresivamente su vitalidad, si bien aún en 1249 todavía se habla de la carretera toledana derecha como va ... a Guadarrama, y que va a unirse a la vía que pasa al otro lado del Guadarrama siguiendo su curso de Norte a Sur. Sin duda aún conservaría parte de su antigua importancia pues afectaba de modo sigular a las poblaciones segovianas. Lo cierto es que su despoblamiento se haría inevitable entre los siglos XIII y XIV.

Sobre un elevado cerro cortado se erigía de antiguo el castillo de Canales, controlando el vado del Guadarrama (vease mapa 6) y por tanto la vía que posteriormente sería importante cañada de ganados al otro lado de la orilla del río. Posiblemente tuviera una comunicación visual directa con la fortaleza de Olmos casi con toda seguridad utilizando fogatas por la noche. Dos aldeas se situaban en sus proximidades y bajo su protección: la aldea de Algariva y la de Monsalud, de la cual se dan referencias a partir de 1186.

La población de Aceca (despoblado de Villaseca de La Sagra) sufrió las continuas razzias de los almorávides, siendo destruida a causa de esta acciones bélicas. No obstante fue reconstruida en 1137. Según González Palencia, se trataba de un lugar de notable importancia estratégica pues en él se cruzaba los caminos de Melgar, Figares y Azucaica.

Son diversas las razones por las que resulta especialmente interesante estudiar la red viaria del entorno de Olías. En primer lugar porque por la población pasaba una modesta vía en esta época, posiblemente de origen romano, que con el tiempo y sobre todo en época bajo medieval se convertiría en la más importante de las que cruzaban el territorio de La Sagra. Nos referimos al camino que desde Toledo pasando por Olias, Cabañas, Pegines, Ocner, Yuncos, e Illescas llegaba hasta Madrid. Además su cercanía a Toledo hacía que numerosos caminos de otras poblaciones confluyeran en este lugar, en sus proximidades, o en la vía que la enlazaba con la ciudad toledana.

 

El camino procedente de Toledo (vía nº 20) pasaba por el mismo centro de Olias y posteriormente se dirigía a Cabañas (hoy en día es atravesado por la vía férrea en el Km. 59). La Crónica General de Alfonso X cuenta el épico rescate de la princesa Galiana por Maynet del malvado Bramant. El texto señala que entre Olias y Cabannas el héroe consiguió dar alcance al antagonista de la historia, lugar que se corresponde con el camino principal de La Sagra, el que será camino de Toledo a Madrid. Para explicar la relación entre Olias y Bargas hay que hacer mención de la vía que discurría, bien por lo que hoy es la carretera a Mocejon, o bien, paralelo a la carretera que discurre un poco más al Norte. Desde Bargas hacia el sur partía un camino que se unía a la vía ya comentada Toledo-Olias.

El camino en el término de Olias, citado en la documentación como "camino que va a la fuente" se identifica junto a la actual Fuente Chorronga junto al ya mencionado Camino Viejo de Madrid, que atravesaba el pueblo hacia el Norte.

En la Dehesa de Higares, el camino que unía Olias a esta población se identifica con el que se dirige a Higares y que en la mitad de su trazado ha sido reformado en una pista forestal.

Julio González señala que la población de Azaña (Numancia de La Sagra) ya tuvo población asentada en su interior en el período musulmán. Un nuevo argumento viene a reforzar esta hipótesis, pues el camino que une a Azaña con Cedillo, o mejor dicho Pantoja con Cedillo, parece ignorar la situación de Yuncos, y su trazado va prácticamente rodeando dicha población por el Suroeste. Este hecho es fácilmente explicable si recurrimos a la interpretación sugerida para estos casos y pensamos que Yuncos fue población fundada con posterioridad a Cidello y a Azaña y surgió orientada hacia el camino Toledo-Madrid (o de momento Toledo-Illescas) y no hacia el de Azaña-Cidello, poblaciones de menor importancia. La documentación parece confirmarlo pues Azaña se menciona en los documentos a partir de 1154 y Yuncos no lo hará hasta 1181; Cidello era anterior a estas dos.

Puesto que ha sido mencionado Yuncos dentro de la red viaria del sector central de La Sagra, quisiera hacer una breve referencia a una vía de esta población para luego retornar a las vías de Cidello. De Ocner (Yuncler) hacia el Norte (vía nº 48) partía un camino por el que descurría la mencionada vía Toledo-Illescas. El camino hace un curioso giro hacia el Este para finalmente tornar al Norte y llegar al puente por el que cruza la carretera nacional 401 uniéndose ambos trazados hasta Yuncos.

Volviendo a Cidello, tan sólo mencionar el camino que ponía en contacto a la población con la vía Toledo-Illescas, con dirección Este (vía nº 41), a la cual se une tras 6 Km de recorrido. Debió existir una comunicación directa entre Cidello y el vado de Olmos pero en la actualidad tal trazado se corresponde básicamente con la carretera que conduce al castillo de Olmos.

Illescas, población romana por excelencia con continuidad en el período musulmán, adquirirá celebrada importancia según vayan transcurriendo los siglos medivales y su desarrollo culminará con el nacimiento de la época moderna, merced al progresivo auge de la vía Madrid-Toledo que pasa por el interior mismo de la población. Pero no hay que olvidar que también mantenía comunicaciones con las poblaciones de su entorno, si bien lo que posteriormente se conocerá como Camino Real de Toledo canalizaba la mayoría de esta comunicaciones. No obstante hay que destacar la existencia de una vía que comunicaba por estas fechas a Illescas con Ugena (vía nº 42) y que no se corresponde con la actual carretera que las pone en contacto sino que partiendo del Noroeste de la población se separa nítidamente de la carretera para, posteriormente unirse a ella, en las cercanías de Ugena. Hacia el Este parte un camino con dirección a Yeles (vía nº 53) y pasando esta población sigue hasta Esquivias (vía nº 14) adentrándose en el sector oriental de La Sagra y continuando hasta Borox. En los mapas presentados hay que añadir, por el Sur una vía directa comunicaba Illescas con Azaña siguiendo el curso del Arroyo Viñuela y el camino con dirección Sudeste que desde Illescas llegaba hasta Fontalba. Por este lugar pasaba también el camino de Azaña a Esquivias y Seseña (vía nº 15) tal y como se menciona en la documentación.

No podemos dejar de destacar la importancia de Pantoja, ya reflejada al analizar el sector oriental, dentro del esquema viario del territorio. Sin duda debía ofrecer algún atractivo especial para los pueblos vecinos pues predominan en su término las vías directas con otros pueblos y no los empalmes entre caminos.

 

Sector occidental de la Sagra.

 

Para empezar es necesario señalar la vitalidad que tuvo el camino Olmos-Maqueda desde época musulmana (vía nº 58). Esta vía además de relacionar diversas poblaciones (Chozas de Canales, Camarena, etc.) ponía en contacto dos regiones de la actual provincia de Toledo: La Sagra y el entorno de Escalona.

Empezando desde el Norte es necesario mencionar el antiguo camino que desde El Alamo (provincia de Madrid) llegaba hasta Casarrubios del Monte población documentada, como ya pudimos comprobar, a partir de 1124, y que con el tiempo se convertiría en vía pecuaria de ganado (vía nº 62). Tras atravesar la población continuaba el susodicho camino hacia el Suroeste. Casarrubios adquirió más adelante gran importancia debido al auge de esta vía conocida posteriormente como el Camino Real de Madrid a Extremadura. También señalar que hasta Casarrubios llegaba un camino desde el vado de Olmos con dirección Noroeste (vía nº 60).

Un poco más al Sur topamos con la población de Camarena. Se puede decir que Camarena centraliza el eje de comunicaciones Norte-Sur del sector occidental de La Sagra. Se corresponde con esta observación el camino que desde Camarenilla llega hasta Arcicollar y el de Camarena-Arcicollar (vía nº 63). Pero Camarena también mantiene relaciones hacia el Suroeste, esto es, con los territorios más extremos de La Sagra, a través de un camino que conduce hasta Portillo (vía nº 58).

Al Sur de Villamelis (Villamiel de Toledo) pasaba un camino procedente de Bargas que tras salvar el Guadarrama enlazaba Loranque, Albadalejo y tras cruzar el Arroyo de Renales sigue hacia el Oeste atravesando Valle Largo continuaba adelante hasta Rielves (vía nº 50). Pero no muere aquí pues continuará enlazando diversas poblaciones puesto que se trata del conocido Camino Viejo de Talavera al que más adelante se le añadirá el distintivo de "Real".

Completando la identificación de los caminos de esta zona, al Norte del Tajo, el Cartulario nos informa, como era de suponer, de la existencia de un camino a Aceca (hoy Villaseca de la Sagra) (vía nº 24) en la venta de una cuarta parte de una viña que Martín Malo hace con el cabildo de Santa María en 1164. La viña limitaba al Norte y al Oeste con este camino a Aceca.

Particularmente interesante resulta para la reconstrucción de la geografía y la caminería de La Sagra en este período la partición de Azaña de 1171, realizada entre el conde Ponce de Minerva y el cabildo de Toledo. Tras la división del territorio de cada parte en dos mitades llevada a cabo por ocho peritos se acordó que el cabildo escogería una mitad del territorio del conde y éste haría lo mismo respecto de los primeros. Los canónigos : "...eligieron lo comprendido entre el camino que está por encima de la fuente, que va hasta el término de Fontalba, hasta el camino que va desde esta aldea hasta Pantoja..." (vía nº 36). El conde tomó: "...lo comprendido entre dicho camino que va hasta Fontalba y el término de Illescas y retuvo lo situado entre el camino de Pantoja y el de Toledo, hasta el término de Ocner (Yuncler)". En relación con este documento y con sus protagonistas, se encuentra la donación realizada por el propio conde Ponce de Minerva, quien da la mitad de Azaña que posee a varios pobladores reservándose una serie de propiedades entre las cuales se encuentra "una serna que va desde el camino de Toledo [vía nº 20] hasta el de Pantoja, y está entre el prado de Palombec y el prado que está dentro de Pantoja"; y además el conde les concede:

- "...media serna, situada entre el prado de la aldea y el camino de Pantoja, para hacer huertos y viñas". Pero aun hay otros dos caminos citados en este documento que figuran entre las propiedades que se reserva el conde:

- "...otro prado que va desde el camino de Martin Descalzo hasta la fuente del otro lado del río..." (camino no localizado);

- "...una serna que va desde el camino del Cardadal hasta el término de Illescas".

 

 

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